jueves, 19 de diciembre de 2013

La información escondida en los datos

Ahora que estoy todo el día sacudiendo y exprimiendo datos masivos para ver que se puede sacar de ellos, he descubierto que esto último tiene mucho más de creatividad e inspiración de lo que inicialmente pensaba.

Me he vuelto a poner al día en Probabilidad y Estadística, estudiando como no lo hice en la Facultad. Ya entiendo perfectamente la media, y puedo calcular con precisión la probabilidad de que salga cruz o cara (es la misma!). Pero lamentablemente eso es solo necesario y no suficiente.
Por eso me ha parecido tan ingenioso lo que le oí a Daniel Goleman ("Inteligencia Emocional") en una entrevista reciente. Comentó como eran capaces de reconstruir con precisión el organigrama jerárquico de una empresa analizando los emails cruzados. Sin necesidad de tratar el contenido. Solamente origen, destinatario y fecha de envío.

Resulta ser que, entre humano A y humano B, si B responde en menos tiempo y más, es que B es subordinado de A. Se crea un pequeño algoritmo, se le tiran encima los emails de unos pocos meses de la empresa, y te pinta el organigrama. Simplísimo una vez explicado, pero hay que caer.

Pero lo realmente complicado no es conseguir datos, ni información a partir de ellos, lo difícil es conseguir información que sirva para algo, y para algo por lo que alguien esté dispuesto a pagar, que es en lo que estoy. Porque temo que no debe existir ahí fuera una fuerte demanda de empresas que ignoren su estructura jerárquica y que necesiten que les analicen los emails para conocerla.

Lo me dijo Fernando es verdad: en muchas empresas el organigrama oficial es distinto del real, y está solución permitiría destacar situaciones anómalas y arreglarlas. O relaciones conflictivas y prevenirlas.

Pero sigo sin verlo como un servicio comercializable. Y además es B2B, que es un rollo. Yo estoy en temas publicitarios.

Sigo pensando… algo surgirá.


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