miércoles, 14 de julio de 2010

Hoy he cumplido 44 añitos

Y hace dos fines de semana miraba a los cuarentones como gente de "edad avanzada".

Iba a decir que me encuentro en el mejor momento de mi vida, pero es una frase hecha. Tuve un pensamiento parecido cuando tenía 13 años. Recuerdo perfectamente donde lo tuve: en el colegio inglés, fuera de clase, mirando desde la entrada al patio hacia la salida del colegio pensé: “Este año es el más feliz de mi vida. No tendré nunca uno como este y no debo olvidar este momento.” Me acuerdo mucho de ese instante y no sé porqué. Quizás porque fue la primera vez que tuve consciencia de lo que era el pasar de los años.


Lo voy a decir: me encuentro en el mejor momento de mi vida vivida. Me gusta mucho la vida que tengo y en concreto la etapa que estamos pasando en casa. Tengo mucha suerte. Y no lo digo como el que lo dice como contentándose con lo que tiene. Es que realmente tengo mucha suerte.

De la edad lo único que me fastidia es envejecer. El fenómeno de la oxidación, me refiero. Eso sí que tiene poca gracia. Hace unos meses me miré al espejo y me encontré con unas ojeras profundas que pensé que era por haber dormido mal. No no. Están fijas. Son mis ojos ya así, para siempre, hundiéndose poco a poco. Nada gracioso.

También me han salido algunas canas, pero como también irrumpieron cuando tenía 34 y desaparecieron espontaneamente, lo lógico es que desaparezcan en breve. Salvo esto, físicamente estoy mejor que nunca. Y esto ya no es autosugestión, es objetivo. Peso lo mismo que cuando tenía 24, hago más flexiones que nunca, corro tanto como siempre y, sobretodo, ya hago el mortal en la piscina. 30 años me ha costado.

Además todavía le puedo a Pablito.
Para verlo dentro de unas decadas: este soy yo, hoy, con 44 añitos.
El otro eres tú, Pablo, con 40 menos que yo.

 

 



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