viernes, 9 de julio de 2010

Día largo y distinto

Y termino con una sensación agradable a pesar de, o gracias a, haber desconectado de la rutina diaria.

Me he cruzado Madrid en metro, bus y andando. Particularmente agradable el paseo por José Abascal y la Castellana escuchando Hanz Zimmer’s “The Thin Red Line”. Sólo creo haber escuchado más veces (Chopin excluido) “The Hours” de Philip Glass, que siendo un compositor que aprecio menos que Zimmer, ha creado para una película gris una banda sonora genial que por mucho que escucho no deja de atraparme.

De lo práctico, lo que más me queda ahora mismo en el recuerdo es haber tratado con una funcionaria risueña. Me ha recibido con alegría, y al tratar el problema se ha puesto en mi lugar para ayudarme a salir del entuerto. Muy sorprendente. Escalofriante.

También, como ayer, día de bancos. Nota: abrir cuenta con Banesto cuanto tenga 80 años. En las tres oficinas de Banesto que frecuenté ha sido constante que el tiempo se expande, te da para más. Como en Matrix: mientras tú te mueves libremente, el personal parece que articula con gran concentración y esfuerzo, a la vez que sufre una resistencia viscosa al contacto con el aire. Me han dado ganas de quitarle el boli, rellenar el formulario, y volver a ponerle el boli en la mano. Banco perfecto para cuando me empiecen a fallar la vista y el oído.

Breve paso por la oficina para que no se me olvide la cara de la gente y les tranquilice verme vivo, y luego al Venture Day en el IE donde espero que alguien haya entendido algo de lo que he contado, por culpa del overclocking que me he forzado para no pasarme del tiempo estipulado.

Me ha gustado la charla de Gustavo de BuyVip, y él mismo. Me ha impresionado casi tanto como José Luis, que conocí hace unas semanas. No he conocido todavía a ningún bobo en el fenómeno BuyVip, y José Luis me ha parecido que, o es un fuera de serie, o se dopa. O las dos cosas. También está Andrés. Buen grupito se formó, y así salió de bien.

Me alegro, porque suelo acentuar mi análisis y actitud crítica con aquellas personas que han tenido éxito. Puede que sea la envidia, las ganas de descubrir la clave, o buscar si ha sido una vez más gracias a una ventaja ilegitima o a que es “hijo de”.

Esto último lo he visto ya varias veces y me cabrea mucho. Pocas cosas me irritan tanto como el nepotismo. Debería estar prohibido por ley, pero pasa en USA y en Guinea. No acabo de entender como en países democráticos se permite. Aunque el familiar valga, no debe haber excusa, prohibido.

Ya no se de que estaba hablando…

Hasta mañana.

No hay comentarios:

Compartir