viernes, 23 de julio de 2010

Culebrón Chavez

Lo que más me gusta de Chávez es lo a gusto que me hace sentir con el que nos ha tocado a nosotros. Me hace apreciarle y quitarle importancia a sus pequeñas desconexiones con la realidad.

También me tranquiliza ver que todavía tenemos mucho margen para empeorar, lo cual, si se tiene permanentemente presente, hará más fácil aguantar la que se avecina después el verano.

Aunque el rumbo de argentinización que hemos cogido lo veo incorregible, Venezuela todavía está lejos. Tenemos que pasar primero por Argentina y conseguir una clase política todavía más chusca que la actual, y con ese caldo esperar luego que aparezca el salvapatrias.

En fin, lo siento por los de allí., pero que le voy a hacer, Chávez nos consuela a los tontos.



(Vaya dos.)

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