miércoles, 19 de mayo de 2010

Inspección de Trabajo

En los ya cinco años que llevamos intentando hacer de Starscafe una empresa rentable nunca habíamos tenido la oportunidad de que nos visitara un inspector de Trabajo.

Felizmente esa falta de atención ya es historia porque en las dos últimas semanas hemos tenido la suerte de tener, no una, sino dos visitas. Es cierto que la visita de ayer, del segundo inspector, fue muy breve porque al conocer la atención reciente por parte de un colega no quiso entretenerse con nosotros. Pero no por eso nos consideramos menos afortunados.

Como no coincidí con el primer inspector, me tengo que contentar con la limitada descripción ofrecida por los presentes en la visita. No me cabe duda de que al utilizar palabras como “seco” o “distante” están alabando la profesionalidad y rigurosidad del funcionario en el estricto cumplimiento de sus obligaciones. En esa línea entiendo que iba el documento entregado sobre cómo ayudarnos a funcionar mejor, con el incentivo añadido de penalización de 6.000€ por no cumplir los objetivos fijados.

En momentos tan complicados como los que vivimos se agradecen estas distracciones que te permiten dejar de lado preocupaciones ordinarias del tipo: cómo vender más, cómo gastar menos, cómo evitar cerrar la empresa,… para dedicarte unas horas, o enmi caso el día entero a repasar, completar y rebuscar entre tus archivos papeles que si no fuera por estas oportunidades no valorarias adecuadamente.

Oportunidad además que te permite demostrar que aprecias el trabajo de estas personas volcadas en ayudarte, y que por eso eres capaz de guardar y recopilar papeles y recibos de años anteriores, que ellos mismos te han ido mandado periodicamente, por si se les pierden.

Es pronto para saberlo, pero quizás este sea un punto de inflexión y a partir de ahora todo empiece a despegar. Lo digo porque frecuentemente me encuentro pensando en cómo es posible que el dinero que he ganado lo haya hecho siempre trabajando para otros, o trabajando sólo. Y, sin embargo, con esta obsesión mía de buscar gente que me ayude para ir más lejos, no consigo más que perderlo.

Probablemente porque hasta ahora no me habían prestado atención los que se preocupan y saben cómo ayudar.

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