martes, 21 de octubre de 2008

La tontería

Cada día que pasa encuentro más efectos positivos en esta crisis.

Los que estoy viendo como empresario los expuse en este post, en el comentaba porque creía que puede ser un buen momento para cierto tipo de emprendedores.

Pero se me están ocurriendo bastantes más consecuencias positivas de esta crisis.

Por ejemplo: los políticos están dándose cuenta que "economía" es algo más que una palabra que hay que insertar de vez en cuando en sus declaraciones.

Otra consecuencia importantísima: mi generación está descubriendo que el ahorro no es algo antiguo y de viejos.

Y otra consecuencia menor, pero muy visible, es que está disminuyendo a gran velocidad el nivel de tontería de la gente, la necesidad de aparentar, las ganas de presumir, el "marquismo", ... el pijoterío, vamos.

La crisis está ayudando a mucha gente a frenar esa enfermiza obsesión de "no ser menos".

También sirve de coartada para reducir algunos gastos que se hacían a desgana. Por poner un ejemplo, a mi que no me gusta "la buena mesa", la semana pasada, invité a comer a un cliente y pude usar la crisis de coartada para llevarle a un Gino's y no al Gaztelupe de turno.

Supongo que, como casi todos, también tendré mi cuota de tontería, pero me tranquiliza recordar que jamas me he comprado un coche de primera mano. Siempre he preferido gastar mi dinero en recursos productivos para mis proyectos empresariales.

Pero seguro que eso no significa que no se me pueda aplicar la Pirámide de Maslow. Lo que probablemente pase es que mis necesidades de reconocimiento las satisfaga más montando mis proyectos que montando un Cayenne.

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