jueves, 31 de julio de 2008

¿Nos convierte Google en estúpidos?

Tengo como receta para ganar longevidad que hay que interesarse continuamente por todo lo nuevo, por muy extraño e ilógico que pueda parecerle a uno.

Por ejemplo: el piercing, Operación Triunfo, los pantalones caídos a la altura de las rodillas,...

Por chocantes que inicialmente me puedan parecer estos fenómenos sociales o hábitos, me esfuerzo para incorporarlos a mi natural concepción del mundo.

Y no es por un patético esfuerzo de mantenerme joven (que algo habrá), sino porque tengo contrastado que la forma de no alejarse de este mundo es agarrándose a él. Me he fijado que, de aquellas personas que conozco con edad muy avanzada, las más vigorosas, vigentes y longevas, son las más curiosas y tolerantes. Las que más aceptan y adoptan lo nuevo.

¿Que tiene esto que ver con el título del post?
Pues que después de escribir el post de ayer, leyendo este artículo de TimeOnline,
pienso ahora que quizás no es que me esté volviendo más tonto sino que simplemente sea una victima más de la era digital y por culpa de empresas como Google esté perdiendo mi capacidad de concentración.

Voy a ser más crítico con este principio mío de aceptar y adoptar todo porque algunos nuevos hábitos pueden ser perjudiciales.

Aunque quizás mañana lea algo que me haga cambiar de opinión.

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