viernes, 18 de julio de 2008

En el corazón de las tinieblas

Ahora que parece que ya se ha asumido que estamos en crisis y se acabo el discutir si galgos o podencos, por fin se centrarán en determinar donde está el suelo. O lo que es lo mismo, cómo de mal lo vamos a pasar hasta que empecemos a respirar.

La impresión general es que esto será para largo. De dos años para arriba.

Yo quiero tener dudas y por eso me animo pensando que de la misma forma que parece que llegó repentinamente (por lo menos a ser percepción general), se dejará atrás más rápidamente de lo previsto.

Sin embargo, creo que lo peor no ha llegado, y se verá después del verano. Ahora están saliendo a la luz las empresas que no pueden pagar sus deudas financieras ni proveedores. Pero faltan los siguientes en el dominó: los bancos y las cajas. Las cajas, me temo.

Por otra parte, estoy convencido de que saldrá bastante antes EEUU que nosotros. Y allí todavía no han empezado a salir.

En EEUU hay un mercado mucho más flexible y han puesto el dolar muy atractivo para las exportaciones. Aquí el euro no hay forma de tocarlo y el mercado laboral o los impuestos, si los tocan, será para hacer lo contrario de lo que historia económica recomienda.

En EEUU además cuentan con el posible revulsivo de la elección de Obama. Sólo espero que Obama no se convierta en Carter, como teme Jesus Oncinar.

En este caso no hace falta la esperanza: tanto McCain como Obama mejorarán a Bush.

Pero eso, que hasta en EEUU no empiecen a levantar el vuelo, aquí seguiremos cayendo.

1 comentario:

quique dijo...

Que suerte tienes. Eso sí, me gusta tu actitud.

Compartir